En el negocio de las búsquedas la marca sigue siendo el factor fundamental. La batalla entre Google y Bing se encuentra aún en sus primeras apuestas, sin embargo, será difícil que el motor de Microsoft acabe elevándose sobre la herramienta de la empresa de Mountain View, fuertemente establecida en el imaginario colectivo. Esta es la principal conclusión de un estudio elaborado por la firma de investigación y diseño Catalyst Group.
Para realizar dicho trabajo se usó a un grupo de enfoque (formado al completo por usuarios habituales de Google), en el que se controlaron las tendencias de búsquedas de los usuarios a través de una cámara de seguimiento en los ojos. Posteriormente los sujetos analizados fueron entrevistados y rellenaron unas encuestas.
Así, la mayoría de los individuos sondeados (66%) señalaron su preferencia por Google, mientras un tercio del total se decantó por el nuevo vecino de Internet, Bing. La razón de esta elección tuvo que ver, principalmente, con la cotidianeidad, con la familiarización que ya se dispone al manejar el buscador de la gran G. Además, los usuarios se refirieron como causas a su uso de otros productos de Google o a que las mejoras de Bing no eran lo suficientemente buenas para cambiarse a la competencia.






